martes, 24 de marzo de 2015

MILONGA INADECUADA

Como ya quedó dicho, en Montevideo se baila tango no solo en locales cerrados sino también en las plazas del centro de la ciudad. Una de las "milongas" (bailes) con más solera es la que se celebra los sábados y domingos en la Plaza del Entrevero desde hace diez años. El grupo que la organiza aglutina a bailarines de tango con una media de edad bastante alta - lo que aquí llaman "veteranos"- y a un gran número de espectadores también mayores que de forma gratuita pueden pasar la tarde viendo bailar sentados en sus sillas plegables de playa (que llevan de sus casas). En definitiva, una idea magnífica de aprovechamiento del espacio público y que sería exportable a otras latitudes (me imagino esto mismo en la Plaza Nueva de Sevilla con una cruzcampo bien fría).

Este idílico escenario se vio perturbado la semana pasada cuando dos chicas se pusieron a bailar juntas y el organizador de la milonga se lo prohibió alegando que no se admitían "ni tortas ni maricones". Las jóvenes denunciaron el hecho ante la Intendencia (Ayuntamiento) que inmediatamente se pronunció en contra de cualquier acto que atente contra la libertad y diversidad sexual, conminando al organizador a pedir públicas disculpas y a asistir a un curso de reeducación sobre tales materias.
A la vez, las redes sociales empezaron a difundir una convocatoria  de "Milonga Inadecuada"para el domingo siguiente, a la que se sumaron colectivos LGTB, feministas, frenteamplistas... 
Y este domingo, antes de la hora acordada, la plaza empezó a llenarse como nunca antes se había visto de curiosos y participantes y de periodistas y focos y cámaras de televisión. Y no se cabía, pero la gente bailó inadecuadamente (mujer con mujer bastantes, hombre con hombre menos) y al viejo estilo también.
Y, por supuesto, aparecieron los políticos (que esto de capitalizar las movidas es en todas partes igual), y la candidata a la Intendencia y esposa de Mujica se bailó algún tanguito en apoyo a la diversidad. En fin, se avecinan elecciones municipales...
Los que no aparecieron fueron los "veteranos" (algunos octogenarios) que solían llenar su tarde de domingo disfrutando en la milonga y sin gastar. Quizás no tienen Facebook ni whatsapp.
La candidata LUCIA TOPOLANSKY baila                                                                    con  otra mujer.

viernes, 20 de marzo de 2015

Sobre "MOÑAS " Y CABELLERAS

Los alumnos de las escuelas públicas de primaria en Uruguay llevan uniforme, y desde principios del s.XX es el mismo: una "túnica" (bata)blanca con una "moña"(lazo) azul. Ninguno de los dos elementos parece muy práctico para niños y niñas de esas edades; la túnica, por su color blanco, que acabará sucia al terminar la jornada escolar; la moña, por su excesiva longitud (calculo casi medio metro cada extremo del lazo) y su nula utilidad. Cabe imaginar qué harán esas criaturitas con la moña cuando jueguen en el recreo, o cómo se les meterá dentro del bocadillo o si la usarán de pañuelo...
Bueno, pues estos días se debate en Montevideo la propuesta de retirar las moñas de los uniformes y sustituirlas por una insignia con una moña bordada. Este tema de palpitante actualidad divide a los ciudadanos entre los que están a favor y en contra de las moñas escolares.

No menos de actualidad es la noticia alarmante de que bandas de paraguayos -las llamadas "Banda del mechón"- abordan a niñas y adolescentes para ofrecerles comprar sus cabelleras. Eso sí, ha de ser pelo natural, no teñido
El lucrativo comercio de pelo humano tiene que ver con la alta demanda del mercado brasileño, bien para pelucas o para extensiones. El kilo de cabello está en torno a 2000 dólares si es rubio, y baja de precio si es negro.
En Paraguay muchas chicas ya vendieron sus melenas, por lo que las "bandas del mechón" tienen que salir a buscar clientas por otros países, especialmente en pequeñas ciudades y en ambientes humildes. Así que andan por Uruguay ofreciéndoles a las niñas mil pesos (unos 40 euros) por su cabellera.
Las autoridades uruguayas advierten de que, si bien no es delito, no está permitido tomar el pelo a menores de edad  sin consentimiento paterno.

martes, 10 de marzo de 2015

TANGO

" Había nacido en el Río de la Plata, en los puteros de los suburbios. Los hombres lo bailaban entre ellos, para entretener la espera, mientras las mujeres atendían otros clientes en la cama. Sus sones, lentos, tartamudos, se perdían en los callejones donde reinaban el cuchillo y la tristeza".
( Eduardo Galeano, "Espejos")
El tango se popularizó en Uruguay a fines del siglo XIX entre la clase baja, con importantes referencias a la vida marginal y prostibularia. A partir de 1920 gana espacio en otros círculos sociales y se convierte en pilar de la cultura rioplatense y Carlos Gardel - el "zorzal criollo"- en su voz más emblemática.
Hoy día, las dos actividades culturales más significativas de Montevideo son el teatro y el tango, que conoce un renacimiento a través de las muchas clases que se imparten para todos los niveles.
Si uno quiere aprender o mejorar el estilo no tiene más que ir a cualquiera de estos grupos, algunos gratuitos, y luego poner en práctica lo aprendido en "milongas" (bailes), algunas de las cuales tienen lugar en espacios públicos (Plaza del Entrevero) o en locales (el Centro Gallego, el Fun-Fun).
La "sex ratio" en el tango está -como en otros órdenes de la vida- dislocada: muchas mujeres esperando sentadas a que un hombre las saque a bailar. Si un hombre baila bien, lo triunfa, no importa edad o físico. Para la mujer, en cambio, juegan otros factores: si es joven y guapa, no importa que no sepa bailar, se le enseña.
La forma de agarrar a la pareja también influye. El hombre enlaza a la mujer a la altura del omóplato, y si no lo hace con firmeza, la mujer percibe que no baila muy bien. Eso sí, de cintura para abajo los cuerpos permanecen bien separados, mientras que cabezas y torsos se fusionan dando lugar a un perfil curioso.
Los zapatos de ellas han de ser de tacón alto y fino, con el tobillo cubierto y abrochados con hebillas. Suelen llevarlos en una bolsa y se cambian al llegar al local. Ellos a veces calzan zapatos especiales, más livianos, y frecuentemente combinados en blanco y negro, como de los años veinte.
Los hombres conducen el tango y las mujeres lo adornan. Ellas reciben las órdenes transmitidas por presiones de la mano que enlaza su espalda y ejecutan las "figuras" que les pide el tanguero.
Lo increíble es que si no sabes casi nada y te agarra un consumado bailarín, te hace bailar un tango como nunca pensaste que llegarías a hacerlo (doy fe).
Y bueno, dada la escasez de género, me comentan que también hay hombres buenos bailarines que se alquilan para bailar en las milongas...
CARICATURA DE GARDEL

domingo, 1 de marzo de 2015

CAMBIO DE GOBIERNO

Hoy 1 de marzo ha tenido lugar la ceremonia de cambio de gobierno de la nación. El nuevo presidente, Tabaré Vázquez, ya lo fue antes de Mujica, y ambos pertenecen a la misma coalición de partidos de izquierdas, el Frente Amplio.
El acto ha contado con la asistencia de numerosos presidentes de gobierno, especialmente latinoamericanos, lo que lo ha convertido en todo un espectáculo para los uruguayos. 
El escenario público se ha situado en la Plaza de la Independencia, junto al monumento a Artigas. Allí, además de las delegaciones de todos los países visitantes, se han colocado los espectadores más madrugadores. El resto, en la Avenida 18 de Julio, en la que se habían puesto varias pantallas para que todo el mundo pudiera seguir el acto







. La avenida estaba tomada por policías y "milicos", y dicen que las azoteas por francotiradores de la seguridad uruguaya y de los presidentes visitantes.
Pero el auténtico espectáculo lo formaban los montevideanos, muchos envueltos en banderas del país o del Frente Amplio, con sus materas, algunos con la cara pintada, que aplaudían o abucheaban  a las diferentes personalidades que saludaban al nuevo presidente. Testigos presenciales (la que suscribe) aseguran que cuando le tocó el turno a Juan Carlos de Borbón  el público lo abucheó, aunque no con tanta intensidad como con el vicepresidente argentino, imputado estos días por corrupción. Los aplausos más unánimes se los llevó Raúl Castro.
Día grande para vendedores de todos los "rubros": banderas, camisetas con la imagen de Mujica, fotos de Tabaré y Pepe, parrillas asando chorizo, gorras, pintores de caras, churros, helados...

viernes, 27 de febrero de 2015

AVENIDA 18 DE JULIO

Si solo tuviera un día para pasear por Montevideo emplearía la mitad en Ciudad Vieja y la otra mitad en 18 de Julio. "Dieciocho"- como la llaman los montevideanos-es el ensanche moderno del casco colonial cuando en el s.XIX se derribaron las murallas. Tiene más de tres kilómetros de recorrido, empezando en la Plaza de la Independencia y terminando en el Obelisco. El nombre hace referencia al día de 1830 en que se promulgó la primera Constitución de la República.
La Plaza de la Independencia inicia el recorrido. En ella se ubica la Presidencia del gobierno y la estatua-mausoleo de Artigas, padre de la patria uruguaya, custodiado por la Guardia de Blandengues (no es broma). Allí también se halla el Palacio Salvo, edificio emblemático de la ciudad (el que sale en todas las fotos y yo lo veo desde la ducha) que con sus 120 metros fue en su tiempo el más alto de Sudamérica.
El primer tramo de esta larga y concurrida  avenida es el más artístico, con muchos edificios inspirados en el "Art Déco": el London Paris, Palacio Brasil, Museo del Gaucho y la Moneda...
La Plaza del Entrevero tiene el atractivo de presentar mezcla (eso significa "entrevero") de especies de árboles autóctonos y exóticos y también de servir de lugar de baile de tangueros los fines de semana. Frente a la plaza, la sala de conciertos y teatro Zitarrosa, en honor al compositor  y cantante uruguayo.
Le sigue la Plaza Cagancha (batalla de 1839 en que vencieron a los argentinos) también muy arbolada y con edificios notables como el que alberga la Suprema Corte Judicial. 
Otras dos grandes plazas son, sucesivamente, la de la Intendencia (equivale a Ayuntamiento) y La de los 33. En todas ellas los montevideanos acostumbran a sentarse en sus bancos con sus mates a charlar. El espacio público no está invadido por bares, estos existen más bien como locales cerrados y son sobre todo restaurantes.
A lo largo de toda la avenida hay multitud de comercios, bancos, teatros, jugadores de ajedrez, vendedores de gorras y calcetines, de cargadores de "celulares", de garrapiñadas, de prensa y pilas de relojes, furgonetas de comida rápida (aquí "ingesta al paso")...
El monumento al Gaucho marca un cambio estético y quizás sociológico: a partir de ese punto la avenida se torna más humilde, los comercios más de saldos, los edificios más necesitados de restauración. Y por allí cerca está la Feria de Tristán Narvaja, "mercado de pulgas" y mercadillo de frutas y verduras donde la gente compra a precios menos abusivos que en los supermercados.  
Y como contrapunto a este batiburrillo, en la acera contraria se encuentran la Biblioteca Nacional, cuya entrada está custodiada por esculturas de Cervantes y Sócrates, y la Universidad de la República, de porte neo-renacentista.
En fin, la vida misma concentrada longitudinalmente en estos tres kilómetros de la Dieciocho. Es obvio que al ser la principal arteria del centro es también el escenario donde se desarrollan los desfiles ( en febrero el de Carnaval) y las manifestaciones (la última el día 27 de febrero para despedir a Pepe (sic)como presidente)



Palacio Heber

Plaza del Entrevero


Manifestación en Av.18 de Julio despidiendo a Pepe.

jueves, 19 de febrero de 2015

DESDE LA OTRA ORILLA

Cruzar a la otra orilla del Río de la Plata es algo que los uruguayos suelen resolver de forma combinada: un autobús hasta Colonia  y un barco hasta Buenos Aires. Otra variante, más cara, es embarcar directamente en Montevideo.
En Buenos Aires estas fechas de mediados de febrero son días feriados por carnaval y la gran ciudad aparece semidesierta y con muchos comercios cerrados. Son también los días previos a la manifestación en homenaje al fiscal Nisman y por la exigencia de justicia en el esclarecimiento del caso, acerca del cual los argentinos parecen estar divididos.
En Argentina el sistema de cambio de divisas es, como dicen ellos, un "quilombo". El dólar oficial cotiza a ocho pesos argentinos, pero el llamado "dólar blue" (que nosotros diríamos en negro) te lo compran a trece. Síntesis: que a los uruguayos (y allegadas) les interesa llevar dólares (o euros en mi caso) y cambiarlos en el mercado negro. Esto es como sigue: te paseas por la calle peatonal Florida y vas encontrando a los "arbolitos" (así llamados porque se ponen junto a grandes maceteros) que te ofrecen el cambio. Si te decides por uno, te lleva a una "cueva"(suele ser un portal para disimular ante la policía, que por supuesto lo sabe) y allí se hace la operación.
Los uruguayos encuentran los precios argentinos mucho más convenientes y aprovechan para comprar ropa, calzado y artículos de perfumería. Con el dinero que les quede comprarán en la "free shop" del barco alcohol, cosmética, etc. Recuerda cuando los españoles iban a Portugal a comprar toallas y cuberterías cruzando por Ayamonte. Pero a la inversa no se da, puesto que los precios uruguayos son más altos que los del vecino, y los porteños lo que buscan son las playas uruguayas de Punta del Este.
Buenos Aires no está pensada para pequeños paseos, todo es inmenso, las avenidas tienes que cruzarlas en dos tramos, las tiendas y bares son profundos, como para dar cabida a los tres millones de porteños.
La calle Corrientes debe tener la ratio de teatros y librerías más alta del mundo. Solo vi dos calles peatonales, Florida y Lavalle, ambas con comercios , "arbolitos" y muuuuchas pizzerías. Cuesta creer la difusión que la pizza tiene en esta parte del mundo, aunque , como es sabido, la inmigración italiana fue aquí la predominante.
La Recoleta tiene un shopping (sic) justo al lado del famoso cementerio donde se entierra la élite. 
San Telmo ofrece una feria de antigüedades y artesanía que es de lo mejor de la ciudad, y lo único que tiene escala humana en sus calles y edificios.
Palermo tiene -¡al fin!- una calle dedicada a Borges que acaba en la plaza Cortázar. Extraña que esta ciudad tan adicta a sus iconos (Gardel, Maradona, Eva Perón, Bergoglio) no haya reservado un lugar más encumbrado a sus dos mayores dioses.
La Boca, mítico barrio portuario de chabolas de colores, es hoy un parque temático lleno de turistas , de souvenirs y de parejas bailando tango como reclamo para los restaurantes.
Claro que hay muchos más barrios en Buenos Aires, pero en pocos días, aún tomando el "colectivo", no da para más. Y además están los sitios peligrosos (o sea, el resto de la ciudad)  acerca de los cuales la gente te previene, y como no quieres comprobar si son paranoias o realidad...
A la vuelta, a los uruguayos se les distingue por llevar, además de la "matera"y la maleta, bolsas de compras. Y llegando a Montevideo se experimenta una extraña sensación de "home, sweet home".



EVA PERÓN en edificio en Avda. 9 de Julio.
EL PAPA en La Boca



miércoles, 11 de febrero de 2015

IDENTIDADES

En Uruguay no hay conflictos identitarios. Bien es verdad que siendo un país pequeño (176.000 km cuadrados y tres millones de habitantes) no parece que se puedan permitir estar disgregados en distintas nacionalidades.Pero ahí está Bélgica, mucho más reducido, con dos comunidades lingüísticas que, cuando menos, se ignoran.Pero, claro, aquí se habla una única lengua, sin variantes dialectales, y todos comparten varias pasiones aglutinantes: mate, tango, fútbol, asado.
Lo del tamaño es relativo, tiene mucho que ver con los dos gigantes que tiene por vecinos. Yo les digo que en Europa, Uruguay no sería chico ("el paisito"). Esa idea del tamaño ya la tienen, porque en los colegios les enseñaban una composición cartográfica en la que en el mapa de Uruguay se insertaban Bélgica, Holanda, Dinamarca...y todavía sobraba espacio.
De sus dos poderosos vecinos, a los argentinos los consideran prepotentes, sobrados; dicen que son "como italianos hablando español". Con ellos tienen varios contenciosos: Carlos Gardel, el fútbol, el dulce de leche. A los "brasileros" los perciben como gente de buena onda, sencillos y amistosos. Admiran sus playas y su samba.
Afortunadamente, a los españoles no nos guardan rencor histórico alguno. Cuando te preguntan de qué parte eres (que eres española lo saben desde que dices hola), inmediatamente te cuentan que sus abuelos eran gallegos o que tienen un hijo en Barcelona.Lo siguiente es preguntarte que hacia qué país vas, porque consideran el suyo como un sitio de tránsito, acostumbrados a turistas efímeros, de playa y carnaval.
Así que te encuentras a muchos uruguayos rubios y de ojos claros, descendientes de europeos, principalmente italianos y españoles. La emigración es, por tanto, verdadera seña de identidad, porque los actuales también tuvieron que emigrar cuando la dictadura y en la crisis de 2002.
Luego están los afrodescendientes, minoritarios y marginados. El resto de la población, de piel morena, es el resultado del mestizaje entre las tres razas que durante siglos coexistieron -que no convivieron- en la banda oriental del Río de La Plata: blancos, negros e indígenas. Los indios charrúas, guerreros indomables (de ahí la expresión "garra charrúa") fueron paulatinamente exterminados. Hoy se estima en un 4% el porcentaje de uruguayos con ascendencia indígena, y existen asociaciones que reinvindican el orgullo de la nación charrúa.

AFROURUGUAYITA vestida de carnaval.