martes, 28 de abril de 2015

TACUAREMBÓ

A casi 400 km al norte de Montevideo y a seis horas largas de ómnibus, el departamento de Tacuarembó y la ciudad homónima se presentan como desconocidos para gran parte de los uruguayos, que engloban todo lo que no sea la capital en el genérico "el interior".
Este extenso territorio se precia de ser algo así como la cuna de las esencias uruguayas, por un lado, por ser tierra de gauchos, por otro, por ser -aseguran- la patria de Gardel.
Las "estancias" son latifundios dedicados a la explotación de ganado vacuno y en ellas trabajan como peones los gauchos, a la par que sus mujeres -las "chinas"- desempeñan tareas de cocina y limpieza.Cuando se arreglan, los gauchos visten botas de cuero altas, pantalón bombacho, cinturón ancho, sombrero y poncho. Y, por supuesto, toman mate, fuman y montan a caballo.
En marzo, Tacuarembó celebra la Fiesta de la Patria Gaucha, a la que acuden visitantes y gauchos de países vecinos (Brasil, Paraguay y Argentina), exhibiendo réplicas de casas, comidas, utensilios, etc del siglo XIX y doma de caballos. Todo, como es natural, bien condimentado con numerosos "asados" de carne de las vacas locales.
En Valle Edén, a muy pocos kilómetros de Tacuarembó, está el museo de Carlos Gardel, en donde, al parecer, se conservan documentos que prueban que el "zorzal criollo" era originario de este lugar. El padre biológico del artista fue el coronel Escayola, mujeriego en exceso y mecenas creador del Teatro Escayola,
quien con su propia hija engendró a Gardel y luego, para evitar el escándalo, se lo arrebató y entregó a una francesa. El malvado padre nunca reconoció a su hijo, ni incluso cuando éste ya era famoso y fue a Tacuarembó, hecho que fue siempre traumático para el cantante.  
MURAL DE GARDEL en S. GREGORIO

El pasado 25 de abril tuvo lugar en Tacuarembó una gran manifestación en defensa del Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua dulce de la zona, amenazado hoy por los productos tóxicos agropecuarios, la minería a cielo abierto y el "fracking". Encabezaban la marcha los gauchos a caballo, seguidos de gente en bicicleta y, detrás de ellos, los manifestantes de a pie. Entre estos últimos, cabe destacar la presencia (aparte de la bloguera que suscribe) de descendientes de indios charrúas, los pobladores autóctonos de Uruguay, que entonaban canciones antiguas de esta etnia. Al paso por la catedral, las campanas sonaron uniéndose a la marcha por el agua, y el propio obispo, comprometido con esta y otras luchas, leyó un manifiesto de apoyo.
Entre tanto, se esperaba que las cenizas del volcán chileno llegaran a Uruguay...
Dentro del departamento de Tacuarembó, a orillas del Río Negro, se encuentra SAN GREGORIO DE POLANCO. Este pueblito está considerado como el primer museo plástico al aire libre de América Latina, pues hace unos años varios artistas uruguayos e internacionales pintaron murales en muchas de las fachadas de las casas. Algunas muestras de estas casas con pinturas murales:












5 comentarios:

  1. Una preciosidad de reportaje. ¡Enhorabuena!

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  2. Teresa muy interesante y veo que estás bien metida en el país- qué bien!.Hace unos días oí algo sobre el agua en Uruguay , quise prestar atención pero no lo logré. El sábado pasé el día en Cai: aperitivo en la plaza y tapeo en el faro, la Caleta a tope. Hasta pronto me imagino. Besos

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  3. Decir que Montevideo me recuerda a Cádiz podría sonar oportunista, pero es verdad que hay zonas en la Ciudad Vieja que se parecen a La Viña. Lo que no tienen aquí son las caballas caleteras...

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  4. Pues mola el pueblito de San Gregorio. Me recuerda un poco a Trinidad en Cuba.

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  5. ¡Qué murales mas preciosos... Y tus historias de viajera despierta... tan entretenidas!!!
    Enhorabuena guapa!

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